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Valera, Trujillo, Venezuela
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viernes, 6 de agosto de 2010

Contacto: Más allá de nuestra galaxia

En un intento por concebir las preguntas, sin buscar las respuestas, más bien reforzar la idea de valorar todos los puntos de vistas referidos a nuestro origen, y permitir un espacio a todas las opiniones; en ese intento nace Contacto (1997), una película del director Robert Zemeckis, basada en la única novela del científico y astrónomo Carl Saga (el resto de sus libros son de carácter documental y científico) con la colaboración guionística de James Hart. Una asombrosa cinta que tuve la oportunidad de verla en VHS. Claro, pareciera poco relevante este dato, incluso desalentador, pero remontarme a un viaje visual que me traslade a los años 90s es y será una de mis caprichos más grandes.

Ahora, volvamos a la tierra. Ellie Arroway (Jodie Foster) es una astrónoma dedicada, desde niña, a la comunicación satelital. Ya adulta, su más ansiado sueño es conseguir “contacto” con seres que habitan mas allá de nuestra galaxia. A medida que se desglosa el libreto, la protagonista se ve inmersa en constantes problemas que retrasan la posibilidad de evolucionar en su trabajo. Personajes con intereses que van por encima de una labor sincera; nutridos, por otra parte, de prioridades financieras o prestigio profesional. Además de una fugaz y persuasiva relación amorosa que anexa sus preocupaciones y posteriormente una misión espacial, fuera de sus proyectos iníciales.

Zemeckis aborda en Contacto, el argumento social como una refirma en sus obras. La cobertura de los medios de comunicación, la presencia del presidente Clinton que brinda credibilidad e identificación con la trama del presente, la historia de amor narrada de forma paralela pero al mismo tiempo que recobra una distinguida importancia. Todo un conjunto de elementos adiestradamente construidos para ofrecer el contexto perfecto a la historia.

El director descubre con un tono consecuente y entretenido la trama. Hace que cada escena sea digerible, a pesar de los incontables términos científicos que se incluyen en los diálogos. Una particularidad de la metodología de Robert, desde la saga Volver al Futuro hasta la inolvidable Forrest Gump (1994). Por supuesto, en Contacto su visión, o por lo menos lo que percibimos, es de un reto mayor y significativamente más ambicioso en cuanto a su contenido y sistematización.

Los efectos visuales deslumbran el inicio de una evolución en la era digital, en la que los mismos, tomarían un protagonismo mayor. Por supuesto, en el día de hoy se ha visto exagerado, desvirtuado por la ausencia de un bue guión y una dirección equilibrada, que pueda encontrar entre ambos elementos, la dosis exacta de todas las características que conforman una buena película. Contacto, para su época, opera cada detalle de la misión espacial con significado detenimiento, atendiendo los detalles más mínimos. El espectador experimenta, como lo llamaría Freud, un prodigioso “sentimiento oceánico”.

Una de las frases más simbólicas de la película es: “Les diré una cosa. El universo es un lugar muy, muy grande. Mucho más grande de lo que nadie haya podido imaginar. Y, si no hubiera nadie más ahí fuera.. ¡Sería un espacio desperdiciado!”. Sin importar lo que seamos o de dónde venimos, el mensaje es, creo, reconocer la posibilidad de algún tipo de presencia. Llámenle Dios o extraterrestres, la vida no se puede confinar a una delimitada visión.


TRAILER

domingo, 1 de agosto de 2010

Visual Effects: 100 Years of Inspiration

Quisiera compartir este video. Gracias al usuario de Youtube, Bengraphics, podemos apreciar este interesante recorrido de las películas que desarrollaron, con el paso del tiempo, la magia de los efectos especiales en el cine. Disfrútenlo.

Lista de películas:

1900 - The Enchanted Drawing (James Stuart Blackton)
1903 - The Great Train Robbery (Edwin S. Porter)
1923 – Los diez mandamientos (Cecil B. DeMille)
1927 – Amanecer (F.W. Murnau)
1933 - King Kong (Merian C. Cooper, Ernest B. Schoedsack)
1939 – El mago de Oz (Victor Fleming)
1940 – El ladrón de Bagdad (Ludwig Berger, Michael Powell, Tim Whelan)
1954 – 20.000 leguas de viaje submarino (Richard Fleischer)
1956 – Planeta prohibido (Fred M. Wilcox)
1963 - Jasón y los Argonautas (Don Chaffey)
1964 - Mary Poppins (Robert Stevenson)
1977 - Star Wars (George Lucas)
1982 - Tron (Steven Lisberger)
1985 – Regreso al futuro (Robert Zemeckis)
1988 – ¿Quién engañó a Rogger Rabbit? (Robert Zemeckis)
1989 - Abyss (James Cameron)
1991 - Terminator 2: El día del Juicio (James Cameron)
1992 – Las aventuras del joven Indiana Jones (Jim O’Brien)
1993 – Parque jurásico (Steven Spielberg)
2004 - Spider-Man 2 (Sam Raimi)
2005 - King Kong (Peter Jackson)
2006 - Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto (Gore Verbinski)
2007 – Piratas del Caribe: En el fin del mundo (Gore Verbinski)
2007 – La brújula dorada (Chris Weitz)
2008 – Las crónicas de Spiderwick (Mark Waters)
2008 - El curioso caso de Benjamin Button (David Fincher)



Shrek para siempre: Calidad “muy muy lejana”

Las secuelas, en los últimos años, se han convertido en una costumbre de Hollywood, en una financiera idea. Por supuesto, muchas de ellas han sido muy bien aceptadas, Batman: El caballero de la noche, X-MEN 2, Terminator 4 y más recientemente Toy Story 3. La gigantesca industria tiene los recursos para una digitalización casi perfecta, pero como ya hemos visto hasta la saciedad, el descuido de un guión y una dirección, garantizan, con casi total seguridad, la desvalorización del film. Creo que este es el caso de Shrek para siempre.

En esta nueva aventura, vemos al afamado ogro en su vida cotidiana. Padre de 3 bebes ogros y casado con su verdadero amor, Fiona. Burro y El Gato con Botas siguen a su lado como fieles compañeros. Pero, Al notar que deja de ser temido y victima de la cotidianidad familiar, firma un contrato con Rumpelstiltskin que le permite volver a su etapa de gloria, como el espantoso monstruo.

Debo confesar que he sido seguidor de la saga Shrek. Siempre vi con real simpatía esta propuesta de querer parodiar a las historias mágicas tradicionales con una buena dosis de humor y sarcasmo. Aunque, cuando vi Shrek Tercero, me di cuenta de que estaban quedándose sin ideas o tal vez, el detalle de no ser el mismo director de las dos primeras (Andrew Adamson) estaba ocasionando el descenso y calidad de la trama original.

Hubo un esfuerzo en este cuarto film, pero lamentablemente sentí que era más de lo mismo, más de lo que intentaban, por algunos medios, de ocultar. Es indiscutible que no son solo los actores (en este caso de doblaje y de gran renombre) los que hacen que nos encariñemos por este tipo de películas; es sin duda la particularidad y el esfuerzo para realizar el cuento. Por otra parte, entristece mucho que DreamWorks se atreva a hacer un “final” de esta forma.

He oído una reflexión de un bloguero al que sigo desde hace unos pocos años. Su seudónimo es Dross, pero realmente se llama Angel David Revilla. Él señala que una buena historia se hace realmente interesante y autentica cuando hay un buen villano. Ciertamente, los protagonista deben tener un soporte narrativo especial que lo debe apoyar el antagonista. Ejemplos hay muchos, pero en Shrek para siempre, el villano que intentaron incluir (porque no sentí que se acoplaba a la historia) terminó siendo muy mediocre. Reconstruido con lo que parecen ser refritos hollywoodense y un carisma totalmente falso e inverosímil. Es cierto que su personalidad es “engañosa” al ocultar su “maldad” con una sonrisa inocente. Pero con total honestidad, este Rumpelstiltskin no transmite nada. Nada en lo absoluto. Da la impresión de haberlo colocado ahí como excusa para la aventura de nuestros personajes principales.

Hay escenas muy emotivas, los aportes de valores como el amor, la amistad y la lealtad obviamente siguen intactos. Me entretuve y me reí con el toque humorístico que caracterizan las películas del ogro, pero existen situaciones que solo hacen crear analogías a las cintas previas.

El doblaje latino estuvo regular. No me refiero a la tonalidad de las palabras o a su acabado artístico. Son precisamente los diálogos que poco ayudan a la narración. No creo que realmente haya sido un problema en cuanto a seguir la “fidelidad” del libreto original, sencillamente había muy poco con que trabajar.

Shrek para siempre es solo un espacio de entretenimiento con poco argumento. Espero que este sea el “capítulo final” y no salgan, dentro de algunos años, con otra innecesaria propuesta.