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Valera, Trujillo, Venezuela
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miércoles, 3 de noviembre de 2010

Gracias Facundo


De niño, viajaba con mi hermano y mi papá a Barinas. Lo hacíamos con frecuencia, ya que en esa ciudad vive otro hermano nuestro. El trayecto involucraba al paramo andino, que se quedó tatuado en mis ojos para siempre. En ese escenario, en ese paisaje, escuché por primera vez a Facundo Cabral. La música fue el refugio para el aburrimiento de dos niños que se sentaban en el asiento trasero de una camioneta.

Entre tantos discos, recuerdo a Yordano con Fiebre -1996- (un álbum que hasta el día de hoy no he logrado encontrar), Charlie Zaa nos versionaba a Julio Jaramillo y a Olimpo Cárdenas con su disco Sentimientos -1996-. A pesar de ello, Facundo era el enigmático. La guitarra, su voz, y ocasionalmente una armónica, conformaban la única instrumentación de sus canciones. No dejábamos de estremecernos cada vez que se oía aquella frase “Esta es la canción que canto a cada mañana al despertar…” de su disco Este es un nuevo día.

Facundo, Facundo. Su vibrato dormido entumece los cuerpos de quienes lo escuchan. No tiene casa, nunca ha tenido tarjeta de crédito, su esposa y su hija murieron en un accidente de avión y la Madre Teresa de Calcuta le salvó la vida. Cita a Borges y estima a Gandhi. El mejor lugar para él es donde se encuentra.

Su madre atravesó la Patagonia con siete de sus hijos durante 6 años. Cuatro murieron de hambre y de frío. Nada fácil para Facundo. Pese a eso, no hay razón para saldar cuentas con el pasado, su estación preferida es el presente.

Con un cáncer de páncreas y poca vista, es difícil pensar, que este ser, se encontraba desorbitado. Analfabeta hasta los 14 años, ignoraba que era príncipe del mundo, un vagabundo le hizo darse cuenta de ello.

Detrás de esa barba y esos lentes oscuros se encuentra un místico apasionado, aunque no fanático; cita la biblia, y a Jesús lo considera su guía. Se nutre de Mahoma y de Buda. Habla de ello y hace dudar a quienes cuestionamos lo “divino”.

Me enseñó que el mundo sigue siendo un lugar hermoso a pesar de tanto suicidas y homicidas. Me enseñó que el hombre se encarga de dividir todo lo que ve: izquierda, derecha arriba, abajo, pobres, ricos. Me enseñó que ser libre es despertarse cada mañana sin pensar en nada y agradecer el hecho de estar vivo.

Facundo se retiró el año pasado (2009) con su última gira. Dice que su cuerpo ya le pasó la cuenta. Cuando estuvo por aquí, una periodista venezolana le preguntó “¿Por qué te retiras?” y él le contestó, “Cuando tú estabas embarazada sabias que lo estabas ¿no?, bueno, eso mismo me pasa a mí”. No se puede cuestionar la decisión de Facundo, quien reconoce que su viaje, por más de 165 países, ha terminado. Por eso, a él, a su vida, a su minimalismo, a su mensaje y a su música...gracias.

PD: Por cierto, ese viaje por el paramo andino, revive en mí con cada nota o acorde de aquel viejo disco. Me vuelvo a sentir como aquel niño sensible, sentado con mi hermano en el asiento de atrás, con el reproductor corriendo, y la voz de Facundo hablándome, enseñándome, haciéndome soñar.


Citas que le escuché una vez:

“Rico no es el que más tiene sino el que menos necesita”,

“No hay felicidad más segura que la del servicio, como gozar la creación de Dios y cuidarla para el que vendrá”

“Cuando los enamorados entran al bosque, las mariposas no se alteran porque los enamorados no casan mariposas”


VIDEOS DE FACUNDO

Para quienes no conocen a Cabral, compartiré algunos valiosos videos que he podido encontrar gracias a la página de Youtube.

Jesús Quintero entrevista a Facundo Cabral: HAZ CLICK AQUÍ PARA VER EL VIDEO

“No soy de aquí”: HAZ CLICK AQUÍ PARA VER EL VIDEO

martes, 2 de noviembre de 2010

Atracción Peligrosa: Realidades en la pantalla grande

Dentro de la delincuencia es fácil juzgar y señalar a quienes, de diversas maneras, afectan a la sociedad. A pesar de ello, ignoramos que el ambiente puede ser el responsable de desorientar a esas personas, cuyo propósito inicial, no era precisamente el mundo desorbitado de las drogas y asaltos. Entonces, será válido reflexionar y preguntarnos ¿Las personas pueden ser clasificadas como buenas y malas? Esa disyuntiva imprecisa sobre el bien y el mal la plantea Atracción Peligrosa (The Town); película dirigida, escrita y protagonizada por Ben Affleck. Basada en la novela de Chuck Hogan, Prince Of Thieves.

Sinopsis: Una banda de ladrones de bancos, liderada por Doug MacRay, se disponen a dar una nueva cuartada. Ya dentro del lugar, una mujer del personal, será la razón principal para que los delincuentes definan el futuro de sus vidas.

El envolvente libreto está representado por un reparto adecuadamente seleccionado. La vida de Doug MacRay gira en un ambiente peligroso, aunque concentrado en sus más recónditos pensamientos. Sus acciones han tenido un impacto profundo en su vida. Affleck acierta y define un delincuente perturbado, sumergido en frecuentes dudas; un ser que necesita estímulo para liberar esa bondad que refleja su mirada.

Jeremy Renner es James Coughlin el impulsivo mejor amigo de Doug, quien lo acompaña en todas sus acciones. Jon Hamm aporta la distinguida inteligencia del agente del FBI Adam Frawley. Blake Lively es Krista Coughlin, hermana de James y ex-pareja de Doug. Mientras que Rebecca Hall encarna a Clarie Keesey, el tramo romántico de la historia.

Las escenas de acción apoyan sin abrumar, lucen magistrales e impecables. Las tomas están cargadas de una astuta secuencia fotográfica y sincrónicas persecuciones de autos. Cumplen su labor de incrementar la atención en la trama sin descuidar el argumento inicial.

La dirección transita por un guión bien adaptado, a cargo de Peter Craig, Aaron Stockard y el ya mencionado Affleck. Un trabajo bien cuidado, que concentra la narración, pausada y a la vez fluida, en detalles y diálogos contundentes.

Para quienes lograron ver Gone Baby Gone (2007) -ópera prima de Ben Afleck- se habrán dado cuenta del potencial y la auténtica forma que ha tenido este nuevo director en exhibir sus obras. Perdura la idea de dirigir su atención en el entorno social como elemento principal. Esta área, en la que su creador cuenta situaciones complejas, es expuesta por medio de una visión madura, sensible y reflexiva. Un nuevo director que crece con cada film. Un alumno del séptimo arte, alejado de la visión plástica de la meca del cine y que promete, sin lugar a dudas, seguir ofreciendo obras de alta calidad cinematográfica.